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	<title>Comments on: Jarro de Peixes</title>
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	<description>Revista sobre cinema e artes</description>
	<pubDate>Thu, 08 Jan 2009 13:29:04 +0000</pubDate>
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		<title>By: colectivo EN TRANSE</title>
		<link>http://www.revistamoviola.com/2008/08/19/jarro-de-peixes/#comment-1545</link>
		<dc:creator>colectivo EN TRANSE</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 11 Sep 2008 20:46:23 +0000</pubDate>
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		<description>mas informações:

www.en-transe.org</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>mas informações:</p>
<p><a href="http://www.en-transe.org" rel="nofollow">http://www.en-transe.org</a></p>
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	</item>
	<item>
		<title>By: Lis Kogan</title>
		<link>http://www.revistamoviola.com/2008/08/19/jarro-de-peixes/#comment-1543</link>
		<dc:creator>Lis Kogan</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 11 Sep 2008 00:28:10 +0000</pubDate>
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		<description>Festival Latinoamericano de Cortos En Transe 2008
 
El jurado compuesto por Gianfranco Rolando, Lucas Parente, Lis Kogan y Matías Piñeiro otorgan el primer premio de la competencia oficial En Transe al cortometraje "Jarro de Peixe" de Salomão Santana (Brasil),  y una mención para "Oígo tu grito" de Pablo Lamar (Paraguay).

Para la competencia oficial  del Festival Latinoamericano de Cortos En Transe  2008 se  han propuesto  dos programas; lejos de las burocracias de la organización en términos de duraciones o formatos. Con esto se intenta poner de manifiesto el cine como posibilidad mucho antes que estabilidad; no un hacer cómodo, de la unidad, sino como una forma de un diálogo en conflicto,  en movimiento, en contrapunto, que anula las convenciones sobre las diferencias entre ficción y documental, registro y artificio, plano secuencia y montaje, solemnidad y juego.

Encontramos el primer programa marcado por una fuerte relación plástica con la realidad. Ahí parece crearse un mundo conectado con las apariencias, el artificio,  y por lo tanto con la forma; mientras que el segundo programa permite explorar dentro de un inconciente colectivo, la  busqueda de una invisibilidad que orienta los acontecimientos.

"Jarro de Peixes" radicaliza las cuestiones del registro documental y ficción, de la interferencia del director en la realidad y lo contrario. Se trata  de una película hecha con imágenes de archivo, un trabajo de resignificación de un material que no fue pensado para ser una película autoral, pero sí un registro de un encuentro privado. La interferencia aparece como  múltiples líneas de fuga, y lo religioso aquí no encuentra del todo su unidad. La unidad, si es que la hay, es una trascendencia puesta en jaque. Lo sacro y lo profano indiferenciados, la fe y el registro como una imposibilidad de identificación que deviene en un artificio.

Por otro lado, nos parece fundamental mencionar el valor del cortometraje "Oigo tu grito", en el que Pablo Lamar propone un tipo distinto de transe, donde se presenta un equilibrio entre lo real y su abstracción, dando lugar a una mirada plástica del mundo. Este corto está entre los cortos que deben su profundidad a una resta más que a una suma. Es tal vez la cuarta dimensión de Dreyer. Una fe sin religión. Es una austeridad que no lo es, y no lo es porque abre. Hay una ausencia de culpa al mismo tiempo que una conciencia viva, una toma de decisión, una alegría. Es hoy una pelicula que exige espectadores.

Buenos Aires, 30 de agosto de 2008.
Gianfranco Rolando, Lucas Parente, Lis Kogan y Matías Piñeiro.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Festival Latinoamericano de Cortos En Transe 2008</p>
<p>El jurado compuesto por Gianfranco Rolando, Lucas Parente, Lis Kogan y Matías Piñeiro otorgan el primer premio de la competencia oficial En Transe al cortometraje &#8220;Jarro de Peixe&#8221; de Salomão Santana (Brasil),  y una mención para &#8220;Oígo tu grito&#8221; de Pablo Lamar (Paraguay).</p>
<p>Para la competencia oficial  del Festival Latinoamericano de Cortos En Transe  2008 se  han propuesto  dos programas; lejos de las burocracias de la organización en términos de duraciones o formatos. Con esto se intenta poner de manifiesto el cine como posibilidad mucho antes que estabilidad; no un hacer cómodo, de la unidad, sino como una forma de un diálogo en conflicto,  en movimiento, en contrapunto, que anula las convenciones sobre las diferencias entre ficción y documental, registro y artificio, plano secuencia y montaje, solemnidad y juego.</p>
<p>Encontramos el primer programa marcado por una fuerte relación plástica con la realidad. Ahí parece crearse un mundo conectado con las apariencias, el artificio,  y por lo tanto con la forma; mientras que el segundo programa permite explorar dentro de un inconciente colectivo, la  busqueda de una invisibilidad que orienta los acontecimientos.</p>
<p>&#8220;Jarro de Peixes&#8221; radicaliza las cuestiones del registro documental y ficción, de la interferencia del director en la realidad y lo contrario. Se trata  de una película hecha con imágenes de archivo, un trabajo de resignificación de un material que no fue pensado para ser una película autoral, pero sí un registro de un encuentro privado. La interferencia aparece como  múltiples líneas de fuga, y lo religioso aquí no encuentra del todo su unidad. La unidad, si es que la hay, es una trascendencia puesta en jaque. Lo sacro y lo profano indiferenciados, la fe y el registro como una imposibilidad de identificación que deviene en un artificio.</p>
<p>Por otro lado, nos parece fundamental mencionar el valor del cortometraje &#8220;Oigo tu grito&#8221;, en el que Pablo Lamar propone un tipo distinto de transe, donde se presenta un equilibrio entre lo real y su abstracción, dando lugar a una mirada plástica del mundo. Este corto está entre los cortos que deben su profundidad a una resta más que a una suma. Es tal vez la cuarta dimensión de Dreyer. Una fe sin religión. Es una austeridad que no lo es, y no lo es porque abre. Hay una ausencia de culpa al mismo tiempo que una conciencia viva, una toma de decisión, una alegría. Es hoy una pelicula que exige espectadores.</p>
<p>Buenos Aires, 30 de agosto de 2008.<br />
Gianfranco Rolando, Lucas Parente, Lis Kogan y Matías Piñeiro.</p>
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	</item>
	<item>
		<title>By: Aristeu Araújo</title>
		<link>http://www.revistamoviola.com/2008/08/19/jarro-de-peixes/#comment-1534</link>
		<dc:creator>Aristeu Araújo</dc:creator>
		<pubDate>Fri, 29 Aug 2008 02:40:15 +0000</pubDate>
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		<description>Oi Ikeda, concordo contigo acerca do potencial de discussão que os comentários permitem; concordo sobre a produtividade de um debate que pode levar o filme analisado a um outro entendimento, independente do teor da crítica, seja ela elogiosa ou não. 

No entanto, reitero que a moderação é necessária (e foi aqui poucas vezes) apenas para minimizar ânimos, para - como já havia explicado - conter agressões etc. etc. Nos casos que isso aconteceu, inclusive, avisamos aos autores dos comentários o porquê da moderação. Ou seja, quem teve seu comentário moderado poderia repensar, reescrever. É uma posição difícil essa da moderação, mas continuo acreditando nela.

E já que tá todo mundo lendo isso aqui, vou aproveitar e fazer propaganda: &lt;a href="http://www.revistamoviola.com/2007/12/20/fotografe-o-seu-cinema/" rel="nofollow"&gt;Fotografe o seu cinema antes que ele vire igreja&lt;/a&gt; :)

Fiquem bem.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Oi Ikeda, concordo contigo acerca do potencial de discussão que os comentários permitem; concordo sobre a produtividade de um debate que pode levar o filme analisado a um outro entendimento, independente do teor da crítica, seja ela elogiosa ou não. </p>
<p>No entanto, reitero que a moderação é necessária (e foi aqui poucas vezes) apenas para minimizar ânimos, para - como já havia explicado - conter agressões etc. etc. Nos casos que isso aconteceu, inclusive, avisamos aos autores dos comentários o porquê da moderação. Ou seja, quem teve seu comentário moderado poderia repensar, reescrever. É uma posição difícil essa da moderação, mas continuo acreditando nela.</p>
<p>E já que tá todo mundo lendo isso aqui, vou aproveitar e fazer propaganda: <a href="http://www.revistamoviola.com/2007/12/20/fotografe-o-seu-cinema/" rel="nofollow">Fotografe o seu cinema antes que ele vire igreja</a> <img src='http://www.revistamoviola.com/wp-includes/images/smilies/icon_smile.gif' alt=':)' class='wp-smiley' /> </p>
<p>Fiquem bem.</p>
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	</item>
	<item>
		<title>By: Marcelo Ikeda</title>
		<link>http://www.revistamoviola.com/2008/08/19/jarro-de-peixes/#comment-1533</link>
		<dc:creator>Marcelo Ikeda</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 28 Aug 2008 21:26:38 +0000</pubDate>
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		<description>Bom, já que eu fui o primeiro a começar toda essa discussão, queria colocar algumas coisas. Primeiro, que achei muito produtiva a crítica do Antonio, exatamente porque deu a possibilidade de tantas pessoas se manifestarem a favor do filme. A paixão e o rigor das respostas repercutiram certamente muito mais do que um texto “chapa-branca” sobre o curta. Ou seja, tudo isso veio a favor do filme. Agora veio pela possibilidade única que a internet oferece de as pessoas poderem “responder” à crítica original, pela possibilidade da existência dos “comentários”. Por isso, Aristeu, minha opinião pessoal é que a Revista passa a ser muito mais interessante se os comentários não forem moderados. Se as pessoas se identificarem, deixe mesmo que elas xinguem e ofendam as outras! (até porque creio que não haja “ofensa pessoal” maior do que dizer que um artista é um vigarista! E também, como já dizia minha santa avó, que quem xinga fala mais mal de si do que do outro). Mas, enfim, toda a confusão em torno desse tópico me parece trazer frutos positivos pela possibilidade de trocar idéias em torno de alguma coisa, de discordar e de trazer à tona essas discordâncias (o que não existe na crítica de cinema hoje no Brasil, mesmo na internet). Pena que aqui o fizemos de forma apenas razoavelmente madura, porque 1) o texto do Antonio tinha algumas agressões pessoais desnecessárias (exemplos: “uma idéia imbecil, desenvolvida de modo idiota”, “um cruzamento híbrido de pretensão elevada à décima potência, egocentrismo, estelionato e complexo de blindagem”, “Se a sua resposta, gentil leitor, for NENHUM, porque é uma grossa vigarice, acertou.”, etc.) e 2) alguns comentários foram moderados pelos editores da Revista desnecessariamente. Mas, mesmo assim, creio que esse fórum foi muito positivo. Principalmente para o belo filme do Salomão, o Jarro de Peixes. Gostaria de escrever outras coisas (um filme impuro, o texto do salomão), mas creio que já falei demais. Saudações a todos!</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Bom, já que eu fui o primeiro a começar toda essa discussão, queria colocar algumas coisas. Primeiro, que achei muito produtiva a crítica do Antonio, exatamente porque deu a possibilidade de tantas pessoas se manifestarem a favor do filme. A paixão e o rigor das respostas repercutiram certamente muito mais do que um texto “chapa-branca” sobre o curta. Ou seja, tudo isso veio a favor do filme. Agora veio pela possibilidade única que a internet oferece de as pessoas poderem “responder” à crítica original, pela possibilidade da existência dos “comentários”. Por isso, Aristeu, minha opinião pessoal é que a Revista passa a ser muito mais interessante se os comentários não forem moderados. Se as pessoas se identificarem, deixe mesmo que elas xinguem e ofendam as outras! (até porque creio que não haja “ofensa pessoal” maior do que dizer que um artista é um vigarista! E também, como já dizia minha santa avó, que quem xinga fala mais mal de si do que do outro). Mas, enfim, toda a confusão em torno desse tópico me parece trazer frutos positivos pela possibilidade de trocar idéias em torno de alguma coisa, de discordar e de trazer à tona essas discordâncias (o que não existe na crítica de cinema hoje no Brasil, mesmo na internet). Pena que aqui o fizemos de forma apenas razoavelmente madura, porque 1) o texto do Antonio tinha algumas agressões pessoais desnecessárias (exemplos: “uma idéia imbecil, desenvolvida de modo idiota”, “um cruzamento híbrido de pretensão elevada à décima potência, egocentrismo, estelionato e complexo de blindagem”, “Se a sua resposta, gentil leitor, for NENHUM, porque é uma grossa vigarice, acertou.”, etc.) e 2) alguns comentários foram moderados pelos editores da Revista desnecessariamente. Mas, mesmo assim, creio que esse fórum foi muito positivo. Principalmente para o belo filme do Salomão, o Jarro de Peixes. Gostaria de escrever outras coisas (um filme impuro, o texto do salomão), mas creio que já falei demais. Saudações a todos!</p>
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	</item>
	<item>
		<title>By: Antonio Paiva Filho</title>
		<link>http://www.revistamoviola.com/2008/08/19/jarro-de-peixes/#comment-1526</link>
		<dc:creator>Antonio Paiva Filho</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 25 Aug 2008 21:42:09 +0000</pubDate>
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		<description>Annadia, isso é bem possível.
Aliás, seria muito interessante se o próprio Salomão Santana pudesse escrever alguma coisa, para esclarecer seus conceitos. É bem possível que a Moviola publique.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Annadia, isso é bem possível.<br />
Aliás, seria muito interessante se o próprio Salomão Santana pudesse escrever alguma coisa, para esclarecer seus conceitos. É bem possível que a Moviola publique.</p>
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	</item>
	<item>
		<title>By: Hugo Pierot</title>
		<link>http://www.revistamoviola.com/2008/08/19/jarro-de-peixes/#comment-1524</link>
		<dc:creator>Hugo Pierot</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 25 Aug 2008 12:58:42 +0000</pubDate>
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		<description>Sr. Paiva, realmente "desqualificar o crítico não abafa a crítica que ele fez", mas evidencia os critérios que ele utiliza para a análise de uma obra. E os critérios que foram utilizados por você no texto de abertura desta página são os mais fracos possíveis. Defendo, assim como muitos que postaram aqui, que a manipulação das imagens (não só em Jarro de Peixes, como também nos filmes de Bruce Conner,citado pelo Ythallo, e Pelechian, citado pelo Ricardo Alves) está para além da quantidade de cortes, do tempo que se gastou fazendo o filme, da quantidade de dinheiro que foi desperdiçada na digitalização do material ou do número de Layers do Affter Effects que foram usadas (como um outro pretenso analista do filme disse aqui em Fortaleza) . Quanto a isso, Fernando Secco se posicionou muito bem ao dizer que é o menos importante a ser discutido. Para mim o conjunto A Curva e Jarro de Peixes representa uma espécie de historiografia do documentário. Aquele nos faz lembrar Lumiére pelo modo como a câmera observa os personageens numa situação corriqueira, já este me lembra muito Flaherty, ao encenar o cotidiano de uma família com hábitos e costumes próprios. E o que tornou esta leitura possível foi exatamente o deslocamento (utilizar as imagens que tinham uma função e dar a elas uma outra) que Salomão fez no material. De outro modo isto não seria possível. Além disso, Jarro de Peixe é fruto de um olhar carinhoso pela imagem, pela despedida, pela relação familiar, pelo gesto de acolhimento. No mais, ser mestre em Ciências da Comunicação, como você fez questão de evidenciar aqui, não impede o engessamento do olhar. Apenas a disposição de olhar as imagens com um sal diferente, como disse Robert Bresson, impede isso.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Sr. Paiva, realmente &#8220;desqualificar o crítico não abafa a crítica que ele fez&#8221;, mas evidencia os critérios que ele utiliza para a análise de uma obra. E os critérios que foram utilizados por você no texto de abertura desta página são os mais fracos possíveis. Defendo, assim como muitos que postaram aqui, que a manipulação das imagens (não só em Jarro de Peixes, como também nos filmes de Bruce Conner,citado pelo Ythallo, e Pelechian, citado pelo Ricardo Alves) está para além da quantidade de cortes, do tempo que se gastou fazendo o filme, da quantidade de dinheiro que foi desperdiçada na digitalização do material ou do número de Layers do Affter Effects que foram usadas (como um outro pretenso analista do filme disse aqui em Fortaleza) . Quanto a isso, Fernando Secco se posicionou muito bem ao dizer que é o menos importante a ser discutido. Para mim o conjunto A Curva e Jarro de Peixes representa uma espécie de historiografia do documentário. Aquele nos faz lembrar Lumiére pelo modo como a câmera observa os personageens numa situação corriqueira, já este me lembra muito Flaherty, ao encenar o cotidiano de uma família com hábitos e costumes próprios. E o que tornou esta leitura possível foi exatamente o deslocamento (utilizar as imagens que tinham uma função e dar a elas uma outra) que Salomão fez no material. De outro modo isto não seria possível. Além disso, Jarro de Peixe é fruto de um olhar carinhoso pela imagem, pela despedida, pela relação familiar, pelo gesto de acolhimento. No mais, ser mestre em Ciências da Comunicação, como você fez questão de evidenciar aqui, não impede o engessamento do olhar. Apenas a disposição de olhar as imagens com um sal diferente, como disse Robert Bresson, impede isso.</p>
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	<item>
		<title>By: Annádia Leite</title>
		<link>http://www.revistamoviola.com/2008/08/19/jarro-de-peixes/#comment-1523</link>
		<dc:creator>Annádia Leite</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 25 Aug 2008 03:43:43 +0000</pubDate>
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		<description>Como ponto de esclarecimento, venho levantar algo de equivocado que se iniciou durante os debates da mostra competitiva nacional do FBCU. Encontrando-me presente em todos os dias de festival, noto a posterior descaracterização do que foi dito por Salomão a cerca da expressão “imagem pura”. Em nenhum momento, esta foi utilizada como construção teórica ou paradigma adotado pelo realizador do filme. Do contrário, utilizou-a como modelo do que não acreditava mais existir perante as camadas sucessivas de construção e significação por sobre as imagens que se consolidaram no imaginário. Ele afirmava então a possibilidade de buscar em tais imagens deslocamentos de olhar.
Infelizmente, o sentido do que Salomão dizia foi tomado pelo seu extremo oposto, justamente por aquilo que ele negava existir em sua visão de cinema. O sentido errôneo da interpretação foi dito em dia posterior de debate no FBCU por parte do júri e vem sendo reiterado em seu desvirtuamento aqui.
Não se pode afirmar que o filme tenha sido realizado sem esforço, pois a questão a respeito do processo de construção do curta, da manipulação das imagens, da maneira em que são encadeadas no tempo, de sua duração total e de cada plano individualmente, envolve discussões mais profundas e mais gasto de energia do que se pode ser quantificado em litros de suor. É notório que o conceito de autoria não se encontra mais encerrado em seus padrões oitocentistas. Em tempo de ready-mades, samplers, remixes, citações, em suma, de transformações, é necessário também que se entendam tais criações e deslocamentos além da noção primária de apropriação indevida, para partir evolutivamente e de maneira saudável para novas formas de invenção, intervenção e manipulação.
Talvez certo incômodo se apresente na maneira transparente em que a construção do filme se compõe, o que se trata de uma escolha certamente consciente, sem optar por qualquer montagem da já conhecida experiência Kulechov pelo fato de que a edição linear é o encadeamento necessário para as questões e os pensamentos que o filme traz e que deixaram de ser debatidos com mais importância até então.
Ademais, devo citar ainda que o problema no sistema de som da sala do centro cultural dos correios deixou escapar outra parte extremamente relevante do filme, que não pôde ser ouvida. Algo que felizmente se deu tranquilamente na sessão reprise da caixa cultural.   
Vários pontos demonstram que a experiência contida em Jarro de Peixes traz em cada uma de suas nuances várias e ricas questões, permeadas por escolhas construtivas e conscientes.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Como ponto de esclarecimento, venho levantar algo de equivocado que se iniciou durante os debates da mostra competitiva nacional do FBCU. Encontrando-me presente em todos os dias de festival, noto a posterior descaracterização do que foi dito por Salomão a cerca da expressão “imagem pura”. Em nenhum momento, esta foi utilizada como construção teórica ou paradigma adotado pelo realizador do filme. Do contrário, utilizou-a como modelo do que não acreditava mais existir perante as camadas sucessivas de construção e significação por sobre as imagens que se consolidaram no imaginário. Ele afirmava então a possibilidade de buscar em tais imagens deslocamentos de olhar.<br />
Infelizmente, o sentido do que Salomão dizia foi tomado pelo seu extremo oposto, justamente por aquilo que ele negava existir em sua visão de cinema. O sentido errôneo da interpretação foi dito em dia posterior de debate no FBCU por parte do júri e vem sendo reiterado em seu desvirtuamento aqui.<br />
Não se pode afirmar que o filme tenha sido realizado sem esforço, pois a questão a respeito do processo de construção do curta, da manipulação das imagens, da maneira em que são encadeadas no tempo, de sua duração total e de cada plano individualmente, envolve discussões mais profundas e mais gasto de energia do que se pode ser quantificado em litros de suor. É notório que o conceito de autoria não se encontra mais encerrado em seus padrões oitocentistas. Em tempo de ready-mades, samplers, remixes, citações, em suma, de transformações, é necessário também que se entendam tais criações e deslocamentos além da noção primária de apropriação indevida, para partir evolutivamente e de maneira saudável para novas formas de invenção, intervenção e manipulação.<br />
Talvez certo incômodo se apresente na maneira transparente em que a construção do filme se compõe, o que se trata de uma escolha certamente consciente, sem optar por qualquer montagem da já conhecida experiência Kulechov pelo fato de que a edição linear é o encadeamento necessário para as questões e os pensamentos que o filme traz e que deixaram de ser debatidos com mais importância até então.<br />
Ademais, devo citar ainda que o problema no sistema de som da sala do centro cultural dos correios deixou escapar outra parte extremamente relevante do filme, que não pôde ser ouvida. Algo que felizmente se deu tranquilamente na sessão reprise da caixa cultural.<br />
Vários pontos demonstram que a experiência contida em Jarro de Peixes traz em cada uma de suas nuances várias e ricas questões, permeadas por escolhas construtivas e conscientes.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>By: Antonio Paiva Filho</title>
		<link>http://www.revistamoviola.com/2008/08/19/jarro-de-peixes/#comment-1522</link>
		<dc:creator>Antonio Paiva Filho</dc:creator>
		<pubDate>Sun, 24 Aug 2008 14:28:11 +0000</pubDate>
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		<description>Em 1955, François Truffaut – é, ele mesmo, o cineasta de Os incompreendidos, Jules e Jim, O último metrô etc., etc. – atuava como crítico de cinema em duas publicações. Uma delas, o mitológico "Cahiers du cinema"; a outra, o semanário "Arts". Neste último, em 6 de julho deste ano, publicou um artigo daqueles bem polêmicos – até porque era do tipo "macaco-que-olha-para-o-rabo-dos-outros-ao-invés-de-olhar-para-o-seu" intitulado Os sete pecados capitais da crítica. 

Depois que sai este artigo, o presidente da Associação Francesa de Críticos de Cinema e Televisão, Jean Néry, exigiu de "Cahiers du cinema" e "Arts" que Truffaut fosse demitido. A resposta de Truffaut foi lapidar: "Com toda franqueza, considero-me um excelente – embora provisório – crítico, um desses que justificam e honram uma associação que tem mais de sindicato que de associação de amigos (...). Mas como não me cabe julgar, considerei de bom alvitre anexar alguns depoimentos de leitores, colegas e cineastas." E tome declarações de críticos como André Bazin, Jacques Doniol-Valcroze (fundadores de "Cahiers du cinema"), Claude Mauriac, Henri Agel; cineastas como Fritz Lang, Abel Gance, Max Ophuls e por aí vai... 

Legal, e daí? 

Bem, eu não tenho toda esta banca do saudoso M. Truffaut, até porque não tenho, nunca tive e não quero ter a pretensão de ser o "dono" da arte cinematográfica. Nem tenho (ai de mim!) uma "tropa de choque" para me defender, como o Sr. Salomão Santana parece ter à sua disposição. Apenas quero ser honesto no que penso e falo a respeito de um filme, depois de vê-lo e analisá-lo. Ou seja, ythallo, para que a minha pequena crítica ao filme "Jarro de peixes" fosse um "texto farsa", ELA TERIA DE SER ESCRITA SEM QUE EU TIVESSE ASSISTIDO E ANALISADO O FILME – e não é o caso: como membro do júri da ABDeC-RJ no 13º F.B.C.U., assisti a todos os filmes da Mostra Competitiva Nacional, bem como todos os debates – inclusive aquele onde o Sr. Salomão Santana falou de sua teoria da "imagem pura". 

Também me reservo o direito de utilizar mais um instrumento para a análise de um filme: meu ilustre coração – ou se preferirem, a emoção. Também julgo um filme – experimental, cinema clássico-narrativo, documentário etc. – pela capacidade de atingir e tocar minha sensibilidade – coisa que Jarro de peixes também foi incapaz. 

Certo, talvez tenha sido emocional demais ao definir Jarro de peixes como vigarice. 

Mas DESQUALIFICAR O CRÍTICO (chamá-lo de "burro", de "ultrapassado", de "farsa", dizer que "ele não fala do filme", que "ele se pretende crítico") NÃO ABAFA A CRÍTICA QUE ELE FEZ: só mostra a incapacidade de de convencê-lo de que está errado – ou de rebater esta crítica convincentemente. Para a tristeza de alguns de vocês, ela continua valendo. (E antes de me acusarem de "arrogância" por falar isso, por favor, releiam as mensagens que vocês mandaram em resposta.) 
E, embora não pareça, Marcelo, esta crítica a respeito de Jarro de peixes é construtiva, sim – para o cinema e para a experimentação em cinema. Porque tira do caminho todos os que querem aparecer sem merecer. 

Não custa nada lembrar: cinema, além de demandar criatividade, inovação, também demanda SUOR. Aquela fórmula de 1% de inspiração e 99% de transpiração, lembram dela? Por isso é que fica difícil valorizar "Jarro de peixes": aqui, parece que o Sr. Salomão Santana usou a fórmula em sentido contrário (99,5% de inspiração e 0,5% de transpiração) e no pior sentido. 

E a transpiração é necessária até quando lidamos com materiais não filmados por você – as imagens de arquivo. 

O que me leva, ythallo, ao que você diz de sensato, em meio a tantos desaforos: 
"(...) as imagens criadas o tempo inteiro são e devem ser apropriadas por quem as queira manipular e isso é legítimo é possível." 

Isso é verdade. E digo mais: incluo não só as imagens criadas o tempo inteiro, mas as imagens de todos os tempos. 

Deu para entender porque eu citei Revolução de 30, (1980), de Sílvio Back, como um exemplo disso? Então aproveito para citar outros documentários de montagem do mesmo diretor, como Rádio Auriverde (1991) – apesar do ranço diogo-mainardiano, tipo "este-país-é-uma-porcaria-e-este-povo-também" – e Yndio do Brasil (1995). Em todos estes casos, Back lança mão de outros materiais audiovisuais, de imagens de arquivo, e os manipula claramente, para falar o que pensa sobre determinado assunto. Em todos eles, houve CRIAÇÃO, houve INVENÇÃO – no caso, do discurso, do modo de dizê-lo – e houve verdadeiramente trabalho, transpiração, SUOR em sua feitura. 

Agora, qual foi verdadeiramente o SUOR derramado pelo Sr. Salomão Santana para "realizar" "Jarro de peixes"? Foi o de passar na casa de Miguel Pereira, lá em Juazeiro, e dar uma olhadinha nas fitas VHS de seu acervo? Foi o de escolher uma delas, a da reunião de uma família evangélica para ler a Bíblia? Foi o de mandar passar esta fita VHS para DVD (coisa que pode facilmente ser encomendada a um técnico por qualquer dez mil-réis – ou quinze, se antes precisar retirar o mofo da fita VHS antes)? Foi o de colocar créditos no início (o título, reconheço, poético) e no fim ("um filme de Salomão Santana")? 

Sinceridade? Muito pouco SUOR foi derramado, se é que algum foi realmente derramado. 

Onde a manipulação da imagem de uma fita VHS passada para DVD e exibida na íntegra, sem nenhuma intervenção – nem mesmo a mais comezinha, convencional ou acadêmica, que nos informasse quem são os membros daquela família? Sim, porque, por mais anacrônica que seja para você, herr Hoefel, esta necessidade básica, um documentário, mesmo experimental, também nos INFORMA, sem ser reportagem de TV. Eu não sei quem são as pessoas daquela família, nem onde estão atualmente. E eu gostaria muito de saber. 

Não há nem mesmo uma manipulação da imagem ao estilo da "experiência Kulechov", para entender a razão pela qual tantas pessoas caíram neste golpe. 

Só para lembrar o que foi a "experiência Kulechov" 

"Outro conhecido cineasta russo, Lev Kulechov, promoveu uma interessante experiência para demonstrar que a combinação de diferentes imagens tem prevalência na produção de sentido sobre os processos de seleção no eixo de um mesmo paradigma. Num primeiro momento, o rosto de um famoso ator russo, Ivan Murjikin, foi montado tendo como seqüência um prato de comida; para todos os espectadores, o olhar do ator traduzia fome. Num segundo momento, o mesmo rosto teve como seqüência uma cena de crianças brincando com bichinhos de pelúcia; os espectadores viram nele expressões de ternura e felicidade. Num terceiro momento Kulechov montou o rosto de Murjikin antecedendo uma cena de velório; todos viram nele uma expressão de profunda tristeza. Ficou provado que a imagem que se segue determina a impressão sobre o que a antecede e que, portanto, o sentido não está na imagem, mas na sucessão de planos por contigüidade. A fusão de imagens diferentes se dá na mente do espectador e é aí o lugar da produção de sentido." 

(In IASBECK, Luiz Carlos. Eisenstein e as Funções da Linguagem Cinematográfica, na página http://www.geocities.com/absbsemiotica/eisenstein.htm. Luiz Carlos Iasbeck é Doutor em Comunicação e Semiótica pela PUC/SP e Pesquisador Associado da FAC/UNB- DF - iasbeck@altavista.com) 

Detalhe: o close de Ivan Murjikin era o mesmo – e seu rosto estava completamente inexpressivo. Isso sim, é uma manipulação de imagem genial – algo que inexiste em Jarro de peixes. 

Agora, a troco de que uma fita VHS do acervo de Miguel Pereira, repassada para DVD e exibida como obra de Salomão Santana SEM NENHUMA INTERVENÇÃO VISÍVEL DELE pode ser considerada uma obra original? Putz, nem como equivalente audiovisual do "ready-made" de Duchamp (sim Ricardo, eu conheço o "ready-made", viu?) consegue passar. 

Repetindo a pergunta: a troco de quê?

Da "teoria da imagem pura"?

Se eu realmente quiser um exemplo de "imagem pura", prefiro escolher Cinediário (2004, de... Marcelo Ikeda). Isso mesmo, Marcelo: as imagens de seu cotidiano, obtidas com seu próprio SUOR, são imagens verdadeiramente puras, honestamente puras. Há CRIAÇÃO real, há INVENÇÃO verdadeira, há também o seu pensamento em relação ao cotidiano – porque, por mais anacrônico que seja, herr Hoefel, um filme, experimental ou não, traz muito do PENSAMENTO de seu realizador. 

Agora onde está a CRIAÇÃO em "Jarro de peixes"? 

Só se for a criação desta "teoria da imagem pura" como prima-irmã da célebre roupa nova do rei, que "só os inteligentes podiam ver" – e que os súditos elogiavam (e até mesmo descreviam os enfeites e brocados inexistentes) para não passar por burros... 

Onde há MANIPULAÇÃO DE IMAGENS em Jarro de peixes? 

Manipulação houve, mas não de imagens, e sim de pensamentos e sentimentos dos outros – dos que buscam tão ansiosamente, desesperadamente, a invenção original na arte (especialmente o cinema) que deixam o senso crítico de lado para aceitar qualquer coisa, embalada como "invenção original", como manifestação de um pensamento original. 

Quanto a mim? 

Bem, minhas referências e conhecimentos sobre cinema podem ser anacrônicos, mas são sólidos, e duvido que se desmanchem no ar. 

Assim, se vocês querem me convencer do contrário do que penso sobre Salomão Santana e Jarro de peixes, acho bom acharem outro meio, um meio melhor do que apelar para os desaforos, para a desqualificação. De preferência, diálogo, Já tentaram isto?</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Em 1955, François Truffaut – é, ele mesmo, o cineasta de Os incompreendidos, Jules e Jim, O último metrô etc., etc. – atuava como crítico de cinema em duas publicações. Uma delas, o mitológico &#8220;Cahiers du cinema&#8221;; a outra, o semanário &#8220;Arts&#8221;. Neste último, em 6 de julho deste ano, publicou um artigo daqueles bem polêmicos – até porque era do tipo &#8220;macaco-que-olha-para-o-rabo-dos-outros-ao-invés-de-olhar-para-o-seu&#8221; intitulado Os sete pecados capitais da crítica. </p>
<p>Depois que sai este artigo, o presidente da Associação Francesa de Críticos de Cinema e Televisão, Jean Néry, exigiu de &#8220;Cahiers du cinema&#8221; e &#8220;Arts&#8221; que Truffaut fosse demitido. A resposta de Truffaut foi lapidar: &#8220;Com toda franqueza, considero-me um excelente – embora provisório – crítico, um desses que justificam e honram uma associação que tem mais de sindicato que de associação de amigos (&#8230;). Mas como não me cabe julgar, considerei de bom alvitre anexar alguns depoimentos de leitores, colegas e cineastas.&#8221; E tome declarações de críticos como André Bazin, Jacques Doniol-Valcroze (fundadores de &#8220;Cahiers du cinema&#8221;), Claude Mauriac, Henri Agel; cineastas como Fritz Lang, Abel Gance, Max Ophuls e por aí vai&#8230; </p>
<p>Legal, e daí? </p>
<p>Bem, eu não tenho toda esta banca do saudoso M. Truffaut, até porque não tenho, nunca tive e não quero ter a pretensão de ser o &#8220;dono&#8221; da arte cinematográfica. Nem tenho (ai de mim!) uma &#8220;tropa de choque&#8221; para me defender, como o Sr. Salomão Santana parece ter à sua disposição. Apenas quero ser honesto no que penso e falo a respeito de um filme, depois de vê-lo e analisá-lo. Ou seja, ythallo, para que a minha pequena crítica ao filme &#8220;Jarro de peixes&#8221; fosse um &#8220;texto farsa&#8221;, ELA TERIA DE SER ESCRITA SEM QUE EU TIVESSE ASSISTIDO E ANALISADO O FILME – e não é o caso: como membro do júri da ABDeC-RJ no 13º F.B.C.U., assisti a todos os filmes da Mostra Competitiva Nacional, bem como todos os debates – inclusive aquele onde o Sr. Salomão Santana falou de sua teoria da &#8220;imagem pura&#8221;. </p>
<p>Também me reservo o direito de utilizar mais um instrumento para a análise de um filme: meu ilustre coração – ou se preferirem, a emoção. Também julgo um filme – experimental, cinema clássico-narrativo, documentário etc. – pela capacidade de atingir e tocar minha sensibilidade – coisa que Jarro de peixes também foi incapaz. </p>
<p>Certo, talvez tenha sido emocional demais ao definir Jarro de peixes como vigarice. </p>
<p>Mas DESQUALIFICAR O CRÍTICO (chamá-lo de &#8220;burro&#8221;, de &#8220;ultrapassado&#8221;, de &#8220;farsa&#8221;, dizer que &#8220;ele não fala do filme&#8221;, que &#8220;ele se pretende crítico&#8221;) NÃO ABAFA A CRÍTICA QUE ELE FEZ: só mostra a incapacidade de de convencê-lo de que está errado – ou de rebater esta crítica convincentemente. Para a tristeza de alguns de vocês, ela continua valendo. (E antes de me acusarem de &#8220;arrogância&#8221; por falar isso, por favor, releiam as mensagens que vocês mandaram em resposta.)<br />
E, embora não pareça, Marcelo, esta crítica a respeito de Jarro de peixes é construtiva, sim – para o cinema e para a experimentação em cinema. Porque tira do caminho todos os que querem aparecer sem merecer. </p>
<p>Não custa nada lembrar: cinema, além de demandar criatividade, inovação, também demanda SUOR. Aquela fórmula de 1% de inspiração e 99% de transpiração, lembram dela? Por isso é que fica difícil valorizar &#8220;Jarro de peixes&#8221;: aqui, parece que o Sr. Salomão Santana usou a fórmula em sentido contrário (99,5% de inspiração e 0,5% de transpiração) e no pior sentido. </p>
<p>E a transpiração é necessária até quando lidamos com materiais não filmados por você – as imagens de arquivo. </p>
<p>O que me leva, ythallo, ao que você diz de sensato, em meio a tantos desaforos:<br />
&#8220;(&#8230;) as imagens criadas o tempo inteiro são e devem ser apropriadas por quem as queira manipular e isso é legítimo é possível.&#8221; </p>
<p>Isso é verdade. E digo mais: incluo não só as imagens criadas o tempo inteiro, mas as imagens de todos os tempos. </p>
<p>Deu para entender porque eu citei Revolução de 30, (1980), de Sílvio Back, como um exemplo disso? Então aproveito para citar outros documentários de montagem do mesmo diretor, como Rádio Auriverde (1991) – apesar do ranço diogo-mainardiano, tipo &#8220;este-país-é-uma-porcaria-e-este-povo-também&#8221; – e Yndio do Brasil (1995). Em todos estes casos, Back lança mão de outros materiais audiovisuais, de imagens de arquivo, e os manipula claramente, para falar o que pensa sobre determinado assunto. Em todos eles, houve CRIAÇÃO, houve INVENÇÃO – no caso, do discurso, do modo de dizê-lo – e houve verdadeiramente trabalho, transpiração, SUOR em sua feitura. </p>
<p>Agora, qual foi verdadeiramente o SUOR derramado pelo Sr. Salomão Santana para &#8220;realizar&#8221; &#8220;Jarro de peixes&#8221;? Foi o de passar na casa de Miguel Pereira, lá em Juazeiro, e dar uma olhadinha nas fitas VHS de seu acervo? Foi o de escolher uma delas, a da reunião de uma família evangélica para ler a Bíblia? Foi o de mandar passar esta fita VHS para DVD (coisa que pode facilmente ser encomendada a um técnico por qualquer dez mil-réis – ou quinze, se antes precisar retirar o mofo da fita VHS antes)? Foi o de colocar créditos no início (o título, reconheço, poético) e no fim (&#8221;um filme de Salomão Santana&#8221;)? </p>
<p>Sinceridade? Muito pouco SUOR foi derramado, se é que algum foi realmente derramado. </p>
<p>Onde a manipulação da imagem de uma fita VHS passada para DVD e exibida na íntegra, sem nenhuma intervenção – nem mesmo a mais comezinha, convencional ou acadêmica, que nos informasse quem são os membros daquela família? Sim, porque, por mais anacrônica que seja para você, herr Hoefel, esta necessidade básica, um documentário, mesmo experimental, também nos INFORMA, sem ser reportagem de TV. Eu não sei quem são as pessoas daquela família, nem onde estão atualmente. E eu gostaria muito de saber. </p>
<p>Não há nem mesmo uma manipulação da imagem ao estilo da &#8220;experiência Kulechov&#8221;, para entender a razão pela qual tantas pessoas caíram neste golpe. </p>
<p>Só para lembrar o que foi a &#8220;experiência Kulechov&#8221; </p>
<p>&#8220;Outro conhecido cineasta russo, Lev Kulechov, promoveu uma interessante experiência para demonstrar que a combinação de diferentes imagens tem prevalência na produção de sentido sobre os processos de seleção no eixo de um mesmo paradigma. Num primeiro momento, o rosto de um famoso ator russo, Ivan Murjikin, foi montado tendo como seqüência um prato de comida; para todos os espectadores, o olhar do ator traduzia fome. Num segundo momento, o mesmo rosto teve como seqüência uma cena de crianças brincando com bichinhos de pelúcia; os espectadores viram nele expressões de ternura e felicidade. Num terceiro momento Kulechov montou o rosto de Murjikin antecedendo uma cena de velório; todos viram nele uma expressão de profunda tristeza. Ficou provado que a imagem que se segue determina a impressão sobre o que a antecede e que, portanto, o sentido não está na imagem, mas na sucessão de planos por contigüidade. A fusão de imagens diferentes se dá na mente do espectador e é aí o lugar da produção de sentido.&#8221; </p>
<p>(In IASBECK, Luiz Carlos. Eisenstein e as Funções da Linguagem Cinematográfica, na página <a href="http://www.geocities.com/absbsemiotica/eisenstein.htm" rel="nofollow">http://www.geocities.com/absbsemiotica/eisenstein.htm</a>. Luiz Carlos Iasbeck é Doutor em Comunicação e Semiótica pela PUC/SP e Pesquisador Associado da FAC/UNB- DF - <a href="mailto:iasbeck@altavista.com">iasbeck@altavista.com</a>) </p>
<p>Detalhe: o close de Ivan Murjikin era o mesmo – e seu rosto estava completamente inexpressivo. Isso sim, é uma manipulação de imagem genial – algo que inexiste em Jarro de peixes. </p>
<p>Agora, a troco de que uma fita VHS do acervo de Miguel Pereira, repassada para DVD e exibida como obra de Salomão Santana SEM NENHUMA INTERVENÇÃO VISÍVEL DELE pode ser considerada uma obra original? Putz, nem como equivalente audiovisual do &#8220;ready-made&#8221; de Duchamp (sim Ricardo, eu conheço o &#8220;ready-made&#8221;, viu?) consegue passar. </p>
<p>Repetindo a pergunta: a troco de quê?</p>
<p>Da &#8220;teoria da imagem pura&#8221;?</p>
<p>Se eu realmente quiser um exemplo de &#8220;imagem pura&#8221;, prefiro escolher Cinediário (2004, de&#8230; Marcelo Ikeda). Isso mesmo, Marcelo: as imagens de seu cotidiano, obtidas com seu próprio SUOR, são imagens verdadeiramente puras, honestamente puras. Há CRIAÇÃO real, há INVENÇÃO verdadeira, há também o seu pensamento em relação ao cotidiano – porque, por mais anacrônico que seja, herr Hoefel, um filme, experimental ou não, traz muito do PENSAMENTO de seu realizador. </p>
<p>Agora onde está a CRIAÇÃO em &#8220;Jarro de peixes&#8221;? </p>
<p>Só se for a criação desta &#8220;teoria da imagem pura&#8221; como prima-irmã da célebre roupa nova do rei, que &#8220;só os inteligentes podiam ver&#8221; – e que os súditos elogiavam (e até mesmo descreviam os enfeites e brocados inexistentes) para não passar por burros&#8230; </p>
<p>Onde há MANIPULAÇÃO DE IMAGENS em Jarro de peixes? </p>
<p>Manipulação houve, mas não de imagens, e sim de pensamentos e sentimentos dos outros – dos que buscam tão ansiosamente, desesperadamente, a invenção original na arte (especialmente o cinema) que deixam o senso crítico de lado para aceitar qualquer coisa, embalada como &#8220;invenção original&#8221;, como manifestação de um pensamento original. </p>
<p>Quanto a mim? </p>
<p>Bem, minhas referências e conhecimentos sobre cinema podem ser anacrônicos, mas são sólidos, e duvido que se desmanchem no ar. </p>
<p>Assim, se vocês querem me convencer do contrário do que penso sobre Salomão Santana e Jarro de peixes, acho bom acharem outro meio, um meio melhor do que apelar para os desaforos, para a desqualificação. De preferência, diálogo, Já tentaram isto?</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>By: Fernando Secco</title>
		<link>http://www.revistamoviola.com/2008/08/19/jarro-de-peixes/#comment-1518</link>
		<dc:creator>Fernando Secco</dc:creator>
		<pubDate>Sat, 23 Aug 2008 03:42:14 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.revistamoviola.com/2008/08/19/jarro-de-peixes/#comment-1518</guid>
		<description>Acho que a discussão, apesar de me parecer importante, pois trata da intenção da imagem dentro de um tipo de cinema, me parece que desviou um pouco do caminho.
Primeiro que me parece irresponsável da minha parte não defender o Antônio. No sentido de que ele é colaborador da Revista e nós temos como política editorial não censurar nada (ou nada que não seja excessivo). Ou seja, se o texto passou, foi porque não achamos que se tratava de nada tão desrespeitoso. Até pq você, Salomão, bem sabe do apreço de alguns de nós pelo(s) teu(s) filme(s).
Também acho improdutiva a discussão sobre o que é crítica e doutrina cinematográfica de acordo com padrões pessoais, não? Digo, a diferença do mundo hoje é que, no fundo, toda percepção da realidade é possível e aceitável. Claro, há discordâncias gravíssimas, mas chamar de "certo" ou "errado" me parece...hum...errado.... hehehe
Há ainda, no meio desse bolo, um problema que nós, no começo da Revista, atentamos e discutimos muito: a crítica cinematográfica de curtas está sempre MUITO sujeita a retaliações. No sentido que nós somos realizadores também e, ainda, de que os realizadores são pessoas próximas, almejando reconhecimento. Entendem? É sim um papel difícil, que poucos fazem e que resolvemos tocar aqui como norte principal. Temos poucas críticas veementemente negativas de curtas aqui, mas as poucas que temos são sempre polêmicas.
Acertado isso, assentada a poeira, espalhada a briga, gostaria de falar do filme, na verdade de colocar um ponto que achei importante dizer desde a publicação do texto e que, devido a falta total de tempo, não pude até agora.
Eu gosto do filme do Salomão. Muito. Gosto do cinema que ele produziu nesses dois curtas. Acho até que "A Curva" é o melhor curta que vi em 2007. Não falo isso pra tentar justificar um pluralismo da Moviola. É só pq quero colocar uma discussão um pouco mais teórica aqui:
o filme traça uma narrativa muito simples, uma história linear de uma chegada, de um recebimento. Eu não diria que o filme é um documentário. Diria que é ficção: tem personagens desenvolvidos, trama (bem contemporânea, por sinal - sem conflito, sem narrativa clara, sem evolução de personagens), fotografia, direção de arte.
Acho divertida essa discussão aqui pq ela sempre se dá quando esse filme é exibido. A primeira vez que o vi, junto com amigos, o filme levantou uma discussão parecida, sobre o papel do artista frente à obra de arte; no FBCU foi a mesma coisa com um dos jurados; e agora aqui. Talvez uma outra importância do filme: trazer à tona essa discussão - atual e datada ao mesmo tempo - à tona.
E o filme faz isso por um processo simples: olhar o cotidiano de outra forma, de outro ângulo. O trabalho de Salomão foi simplesmente recortar um perdaço do mundo e dizer "Sim, isto tem importância, isto é belo, isto é humano, reparem só". Na verdade, pouco me importa se Salomão realizou este filme em 5 minutos ou em 37 dias. Discordo de que é o suor que define o valor de uma obra de arte. Creio, de fato, que é a manipulação do objeto que faz qualquer coisa poder virar objeto de arte.
Veja só 2 exemplos:
1- Uma instalação de um artista chileno onde o objeto exposto eram um monte de caixas vazias. O que ele tinha feito (ou disse que tinha feito) foi: pagou contrabandistas para atravessarem as caixas vazias pela fronteira do Paraguai com o Brasil. É arte? Não é arte?
2- "Da janela do meu quarto", do Cao Guimarães. É um processo parecido. Um momento cotidiano (certamente mais catártico que o de Jarro de Peixes), separado por ele e anunciado com arte.
Veja, quero chegar num ponto específico: esse tipo de apropriação de "cotidianices" me agrada demais. É sim, um processo de gosto, de afeto ou não com o filme. Mas também um processo de entendimento de que não existem limites para o documentário, não existem limites para a arte, não existem limites para o sentimento humano (que são, em suma, a mesma coisa)
Existe ainda, a meu ver, um processo de construção narrativa claro em Jarro de Peixes. Se Salomão pegou 10 mins de uma fita e cortou o começo e o fim, ou se ele pegou 2 horas de material e editou apenas as melhores partes pouco me importa, de fato. Importa que há ali uma narrativa, há ali um olhar carinhoso, há ali uma estrutura social em determinada (que, na sua parte final, me recorda até o "Lavoura Arcaica").
Digo tudo isso pra chegar onde queria: que essa discussão do que é arte e do que não é arte; do que é correto chamar de arte e do que é incorreto chamar de arte; bom, isso tudo já passou não?</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Acho que a discussão, apesar de me parecer importante, pois trata da intenção da imagem dentro de um tipo de cinema, me parece que desviou um pouco do caminho.<br />
Primeiro que me parece irresponsável da minha parte não defender o Antônio. No sentido de que ele é colaborador da Revista e nós temos como política editorial não censurar nada (ou nada que não seja excessivo). Ou seja, se o texto passou, foi porque não achamos que se tratava de nada tão desrespeitoso. Até pq você, Salomão, bem sabe do apreço de alguns de nós pelo(s) teu(s) filme(s).<br />
Também acho improdutiva a discussão sobre o que é crítica e doutrina cinematográfica de acordo com padrões pessoais, não? Digo, a diferença do mundo hoje é que, no fundo, toda percepção da realidade é possível e aceitável. Claro, há discordâncias gravíssimas, mas chamar de &#8220;certo&#8221; ou &#8220;errado&#8221; me parece&#8230;hum&#8230;errado&#8230;. hehehe<br />
Há ainda, no meio desse bolo, um problema que nós, no começo da Revista, atentamos e discutimos muito: a crítica cinematográfica de curtas está sempre MUITO sujeita a retaliações. No sentido que nós somos realizadores também e, ainda, de que os realizadores são pessoas próximas, almejando reconhecimento. Entendem? É sim um papel difícil, que poucos fazem e que resolvemos tocar aqui como norte principal. Temos poucas críticas veementemente negativas de curtas aqui, mas as poucas que temos são sempre polêmicas.<br />
Acertado isso, assentada a poeira, espalhada a briga, gostaria de falar do filme, na verdade de colocar um ponto que achei importante dizer desde a publicação do texto e que, devido a falta total de tempo, não pude até agora.<br />
Eu gosto do filme do Salomão. Muito. Gosto do cinema que ele produziu nesses dois curtas. Acho até que &#8220;A Curva&#8221; é o melhor curta que vi em 2007. Não falo isso pra tentar justificar um pluralismo da Moviola. É só pq quero colocar uma discussão um pouco mais teórica aqui:<br />
o filme traça uma narrativa muito simples, uma história linear de uma chegada, de um recebimento. Eu não diria que o filme é um documentário. Diria que é ficção: tem personagens desenvolvidos, trama (bem contemporânea, por sinal - sem conflito, sem narrativa clara, sem evolução de personagens), fotografia, direção de arte.<br />
Acho divertida essa discussão aqui pq ela sempre se dá quando esse filme é exibido. A primeira vez que o vi, junto com amigos, o filme levantou uma discussão parecida, sobre o papel do artista frente à obra de arte; no FBCU foi a mesma coisa com um dos jurados; e agora aqui. Talvez uma outra importância do filme: trazer à tona essa discussão - atual e datada ao mesmo tempo - à tona.<br />
E o filme faz isso por um processo simples: olhar o cotidiano de outra forma, de outro ângulo. O trabalho de Salomão foi simplesmente recortar um perdaço do mundo e dizer &#8220;Sim, isto tem importância, isto é belo, isto é humano, reparem só&#8221;. Na verdade, pouco me importa se Salomão realizou este filme em 5 minutos ou em 37 dias. Discordo de que é o suor que define o valor de uma obra de arte. Creio, de fato, que é a manipulação do objeto que faz qualquer coisa poder virar objeto de arte.<br />
Veja só 2 exemplos:<br />
1- Uma instalação de um artista chileno onde o objeto exposto eram um monte de caixas vazias. O que ele tinha feito (ou disse que tinha feito) foi: pagou contrabandistas para atravessarem as caixas vazias pela fronteira do Paraguai com o Brasil. É arte? Não é arte?<br />
2- &#8220;Da janela do meu quarto&#8221;, do Cao Guimarães. É um processo parecido. Um momento cotidiano (certamente mais catártico que o de Jarro de Peixes), separado por ele e anunciado com arte.<br />
Veja, quero chegar num ponto específico: esse tipo de apropriação de &#8220;cotidianices&#8221; me agrada demais. É sim, um processo de gosto, de afeto ou não com o filme. Mas também um processo de entendimento de que não existem limites para o documentário, não existem limites para a arte, não existem limites para o sentimento humano (que são, em suma, a mesma coisa)<br />
Existe ainda, a meu ver, um processo de construção narrativa claro em Jarro de Peixes. Se Salomão pegou 10 mins de uma fita e cortou o começo e o fim, ou se ele pegou 2 horas de material e editou apenas as melhores partes pouco me importa, de fato. Importa que há ali uma narrativa, há ali um olhar carinhoso, há ali uma estrutura social em determinada (que, na sua parte final, me recorda até o &#8220;Lavoura Arcaica&#8221;).<br />
Digo tudo isso pra chegar onde queria: que essa discussão do que é arte e do que não é arte; do que é correto chamar de arte e do que é incorreto chamar de arte; bom, isso tudo já passou não?</p>
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	</item>
	<item>
		<title>By: salomão santana</title>
		<link>http://www.revistamoviola.com/2008/08/19/jarro-de-peixes/#comment-1515</link>
		<dc:creator>salomão santana</dc:creator>
		<pubDate>Fri, 22 Aug 2008 07:14:53 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.revistamoviola.com/2008/08/19/jarro-de-peixes/#comment-1515</guid>
		<description>A Mente e o Coração

“A mente e o coração são duas das mais maravilhosas faculdades com que os humanos foram dotados. Embora as operações sejam inúmeras, estas são exclusivas de cada pessoa. Nossa personalidade, fala, conduta, emoções e valores são profundamente afetados pela maneira de como funcionam a mente e o coração.”

Ao tentar compreender tudo isso, me lembrei desse fragmento de texto lido por Elisângela e comentado por sua família, em um dos trechos de Jarro de Peixes.
As diferenças fazem parte da existência. 
Quais seriam as melhores maneiras de se lidar com elas?

Essa e outras perguntas me incentivaram a construir o filme. Se há quem não goste dele, respeito isso. Pode-se crescer e evoluir a partir de uma crítica construtiva. Acredito na livre expressão e no direito de cada um.

Será mesmo que sou um estelionatário, egocêntrico, vigarista e que tive uma idéia imbecil executada de modo idiota e que mereço ser descoberto e punido?

Me sinto desrespeitado e agredido.

Creio que a pluralidade da Moviola, citada pontualmente por Aristeu, é guiada pela mediação e maturidade entre diferentes visões sobre o cinema, e não por um ataque pessoal desqualificador e pré-julgador (pelo fato do autor não me conhecer e nem eu o conhecê-lo). 

Lamento que a discussão tenha ido por esse caminho. Espero ainda ver as energias voltadas para um pensamento em torno de questões mais próximas a proposta do filme, sejam elas discordantes ou não.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>A Mente e o Coração</p>
<p>“A mente e o coração são duas das mais maravilhosas faculdades com que os humanos foram dotados. Embora as operações sejam inúmeras, estas são exclusivas de cada pessoa. Nossa personalidade, fala, conduta, emoções e valores são profundamente afetados pela maneira de como funcionam a mente e o coração.”</p>
<p>Ao tentar compreender tudo isso, me lembrei desse fragmento de texto lido por Elisângela e comentado por sua família, em um dos trechos de Jarro de Peixes.<br />
As diferenças fazem parte da existência.<br />
Quais seriam as melhores maneiras de se lidar com elas?</p>
<p>Essa e outras perguntas me incentivaram a construir o filme. Se há quem não goste dele, respeito isso. Pode-se crescer e evoluir a partir de uma crítica construtiva. Acredito na livre expressão e no direito de cada um.</p>
<p>Será mesmo que sou um estelionatário, egocêntrico, vigarista e que tive uma idéia imbecil executada de modo idiota e que mereço ser descoberto e punido?</p>
<p>Me sinto desrespeitado e agredido.</p>
<p>Creio que a pluralidade da Moviola, citada pontualmente por Aristeu, é guiada pela mediação e maturidade entre diferentes visões sobre o cinema, e não por um ataque pessoal desqualificador e pré-julgador (pelo fato do autor não me conhecer e nem eu o conhecê-lo). </p>
<p>Lamento que a discussão tenha ido por esse caminho. Espero ainda ver as energias voltadas para um pensamento em torno de questões mais próximas a proposta do filme, sejam elas discordantes ou não.</p>
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